Borrón entre líneas
Año Nuevo, vida nueva... El viejo lema que campea a sus anchas al cruzar el umbral del 31 de diciembre en la mentalidad cultural occidental cristiana. A mi parecer esta idea tiene mucho de esperanza, algo que nos empuja adelante en la vida, pero que si no se refrenda por hechos nos puede hundir más en el pozo de la esperanza en sequía. Borrón entre líneas Los problemas que tuvimos antes de esta medianoche no se han esfumado mágicamente. Siguen ahí, y debemos enfocarlos para vencerlos, enfrentarlos. Quizá desde una nueva óptica, más realista, y ahí quizá se halle la magia de esta frase. Enfocar bajo un nuevo sol nuestras mañanas. El problema es que enfocar nuestros dilemas desde un punto de vista realista es decepcionante, pero ayuda a madurar, nos ayuda a superar la adolescencia, nos hace adultos y adaptativos al medio. Y eso es vital para la supervivencia. El deseo y la realidad no pueden vivir el uno sin el otro. Campanilla, el hada de Peter Pan, es un reflejo hecho personaje infanti...