Borrón entre líneas

Año Nuevo, vida nueva... El viejo lema que campea a sus anchas al cruzar el umbral del 31 de diciembre en la mentalidad cultural occidental cristiana. A mi parecer esta idea tiene mucho de esperanza, algo que nos empuja adelante en la vida, pero que si no se refrenda por hechos nos puede hundir más en el pozo de la esperanza en sequía.


Borrón entre líneas


Los problemas que tuvimos antes de esta medianoche no se han esfumado mágicamente. Siguen ahí, y debemos enfocarlos para vencerlos, enfrentarlos. Quizá desde una nueva óptica, más realista, y ahí quizá se halle la magia de esta frase. Enfocar bajo un nuevo sol nuestras mañanas. El problema es que enfocar nuestros dilemas desde un punto de vista realista es decepcionante, pero ayuda a madurar, nos ayuda a superar la adolescencia, nos hace adultos y adaptativos al medio. Y eso es vital para la supervivencia.

El deseo y la realidad no pueden vivir el uno sin el otro. Campanilla, el hada de Peter Pan, es un reflejo hecho personaje infantil, de esta idea. Tiene un cuerpo físico, trasciende el espíritu de la naturaleza, como las hadas de Cottingley, pero es también espíritu, que morirá si dejas de creer en él. La evolución de las hadas es un reflejo inverso de como una realidad puede convertirse en sueño. Las hadas, figura mítica, hasta la época de Shakespeare eran la imagen de las ninfas grecolatinas. Tras El Sueño de una noche de verano nació la idea de Campanilla. 

El polvo de hada es un regalo, nos ayuda a soñar, pero también muestra el conflicto entre realidades e idealismos. Sólo funciona si tenemos pensamientos felices, es el alma, tal y cómo se considera en la fe cristiana, ante la imagen absoluta de Dios. Esto es puro dogma, en una sociedad religiosa decimonónica. Al final, acaba venciendo el aspecto humano de Campanilla, si recordáis que en la película Hood, Julia Roberts se convierte en mujer, en una fase previa a Shakespeare, para conseguir el amor de Peter Pan. 

El realismo sobre el idealismo, el mundo real sobre el sueño. La frase que implica una vida, donde por naturaleza no podemos hacer borrón y cuenta nueva a nuestras experiencias que nos han moldeado, nueva en un año nuevo, artificial y diferente según la cultura en la que hayamos nacido, nos remite al sueño del superhéroe. No podemos volar desde un octavo piso hasta la acera bajo el edificio en el que estamos al modo de Superman sin cerciorarnos durante la caída que es una pesadilla letal sin vuelta atrás no querer mirar a nuestro alrededor con ojos claros el paisaje.




#CottingleyFairs

#Hadas

#Enero2025

Comentarios

Entradas populares de este blog

Colmena (segunda parte)

Museo Disney

Words