I will going to
Lo reconozco, acabo de escribir una solemne brutalidad en inglés, un asesinato en toda regla del lenguaje de Shakespeare, pero he intentado dar forma, vosotros juzgareis si lo he hecho bien o no, a la fórmula matemática de los deseos. I will going to Año nuevo, vida nueva. Tiempo de esperanzas, de sueños muy difíciles de llevar a la realidad por varias razones. Una es que pertenecen al mundo de las ideas platónicas, donde el amor es perfecto, la flecha de plomo es roma, y Roma por lo de la presencia del Vaticano, la vie es en rose, es decir el Urbi et Orbi se da desde lo más alto de la Torre Eiffel, y Marte está amando locamente a Venus, es decir, que es un sueño un tanto carente de cordura. La segunda es que una idea perfecta, al trasladarse al mundo real, se vuelve más realista por naturaleza, se tiene que adaptar al reloj, a los relojes de la existencia. Ser o no ser, esa es la cuestión. Un sueño que se defiende como posible tercamente sin adaptarlo a las condiciones de la soc...