I will going to

Lo reconozco, acabo de escribir una solemne brutalidad en inglés, un asesinato en toda regla del lenguaje de Shakespeare, pero he intentado dar forma, vosotros juzgareis si lo he hecho bien o no, a la fórmula matemática de los deseos.


I will going to


Año nuevo, vida nueva. Tiempo de esperanzas, de sueños muy difíciles de llevar a la realidad por varias razones. 

Una es que pertenecen al mundo de las ideas platónicas, donde el amor es perfecto, la flecha de plomo es roma, y Roma por lo de la presencia del Vaticano, la vie es en rose, es decir el Urbi et Orbi se da desde lo más alto de la Torre Eiffel, y Marte está amando locamente a Venus, es decir, que es un sueño un tanto carente de cordura.

La segunda es que una idea perfecta, al trasladarse al mundo real, se vuelve más realista por naturaleza, se tiene que adaptar al reloj, a los relojes de la existencia. Ser o no ser, esa es la cuestión. Un sueño que se defiende como posible tercamente sin adaptarlo a las condiciones de la sociedad o personales del mundo donde ha de llevarse a cabo se convierte en una pesadilla, en una utopía.

La tercera es que si se necesita que el deseo en cuestión sea recordado una y otra vez para llevarse a cabo, es que no se tiene la voluntad suficiente para superarse a uno mismo por las razones que sean el resto del año y hacerlo público es tratar de conseguir tal voluntad a través de la presión popular del recuerdo en segundos y terceros para al fin la determinación llegar a buen fin... Hasta que al año siguiente se repita la misma escena en bucle.

(I/you/he/she/IiAt/we/you/they) will+going to+infinitive form. Veamos: will ya significa una intención de deseo, pero también de quizás, de duda, un cincuenta por ciento sí y otro cincuenta por ciento no. Eso ya implica falta de confianza en algo. Going to indica que la falta de confianza ha sido ya superada, la determinación ya está tomada, adelante pues, viento en popa hacia el objetivo que sea, o viento en copa, si lo preferís. En catalán se canta "És l'hora dels adéus", para despedir el año difunto y dar la bienvenida a enero...

Y ahora el verbo que sea en infinito... perdón infinitivo!... que sea. Tanto da. El deseo lleva tanto tiempo tantas veces en el tintero a la hora de iniciar un nuevo capítulo vital que sólo puede ser en infinito definitivo...perdón, infinitivo! Y tanto tiempo lleva a veces que cuando se toma la decisión en serio, las condiciones de llevarlo a cabo han cambiado tanto que es imposible hacerlo.

I will going to+infinitivo: la fórmula matemática de los deseos...



#LámparaAladino

#AñoNuevo






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